Tributo a los Blues Kings Parte #1: El Maestro T-Bone Walker.

El Maestro T-Bone Walker – El Arquitecto de la Guitarra Eléctrica de Blues.

T-Bone Hellen Oakley Dance

Aaron Thibeaux Walker (1910-1975), nacido en Linden, Tejas, de herencia afro-americana y Cherokee creció en la sección de Oak Cliff del área de Dallas-Forth Worth. Entre otros méritos, personifica un estilo que se ha denominado West Coast Blues o Jump Blues. La relevancia de T-Bone descansa sobre todo, en que fue el primer artista de Blues que combinó la guitarra de Country Blues en un contexto de Big Band y Swing Jazz y dotó en su desarrollo, de un lenguaje guitarrístico esencial para las generaciones posteriores de los instrumentistas del género, influyendo y, no es una exageración, a todos los guitarristas eléctricos de blues posteriores, y particularmente y de manera determinante, a los 3 Reyes del Blues: B.B., Albert y Freddie King. A fines de los 40 y principios de los 50 era virtualmente imposible encontrar un guitarrista de blues eléctrico no influido o literalmente un imitador del estilo de T-Bone Walker.

Además de ser un cantante de primer nivel de Blues en el sentido más puro del término, y como tal, empezó su carrera, en su contexto histórico fue como instrumentista, técnicamente un innovador, al combinar en la guitarra líneas de la sección de vientos y notas individuales para la melodía, acordes de acompañamiento que hasta el momento, eran exclusivas de las bandas y músicos de Jazz, como los acordes de 9ª y de 13ª (Mean Old World, 1942; Call It Stormy Monday, 1947),  combinado con los bendings propios del Blues imposibles en los pianos, fraseos de escala hasta el grado 9º danzando en un juego sutil con el tempo de la manera más cool posible en los slow blues, alternando con una maestría sin precedentes fuera del alcance de los músicos de bebop de la época tresillos swingueados puro jazz a negras directas o cruzando ritmos de blues de 12/8 contra shuffles de 4/4 (i.e., Blues For Marili, 1956) lo que supuso un sonido completamente moderno e innovador hasta el momento, situando a la guitarra eléctrica de Blues en todo su esplendor y dinamismo sobresaliendo entre los riffs explosivos de la secciones de viento y metal de una explosiva Big Band. T-Bone w Jim Wynn BandLa influencia de sus grabaciones de fines de los 40 y años 50 es indiscutible e incomparable, siendo difícil encontrar un sólo guitarrista de Blues urbano que no se haya visto influido por el estilo y el fraseo de T-Bone Walker. Cortes como T-Bone Boogie (1945),  I´m Gonna Find My Baby (1946), o Glamour Girl (1950), verdaderos hits de los años 40 y 50 modernizaron el Blues a 78 revoluciones por minuto. Sin dejar de lado la influencia que ejerció en los músicos y guitarristas de Jazz más conectados con el Blues como Tiny Grimes, Billy Butler o Bill Jennings, los discos de T-Bone Walker inspiraron a toda una generación de Maestros que desarrollaron el Blues moderno y configuraron el Blues contemporáneo tal como lo conocemos. Estamos hablando de B.B. King, Albert King, Clarence Gatemouth Brown, Albert Collins, Freddie King, Lowell Fulson, Little Milton, Guitar Slim, Buddy Guy, o su descendiente el Rock and Roll a través sobre todo de Chuck Berry, y toda la escuela de mediados de los años 40 y 50 que se ha venido a denominar West Coast: Cal Green, Pee Wee Crayton, Pete “Guitar” Lewis,  Goree Carter, Gene Phillips o Jimmy Nolen y en las décadas de fin del S.XX, el relevo de artistas en esta escuela como Hollywood Fats, Junior Watson, Kid Ramos, Alex Schutz o Rick Holmstrom. El sonido relajado e íntimo unas veces y dinámico y hard-swingin´ de T-Bone, su legado e influencia siempre ha estado presente a través de artistas y grupos de Blues tradicional y contemporáneo como Roomful of Blues, Duke Robillard y Ronnie Earl y más recientemente es evidente en los guitarristas europeos Kid Andersen, Ronni Busak-Boysen, Vidar Busk o Nico Duportal.

Rhumboogie

Siendo un muchacho, Aaron Walker a menudo guiaba a un amigo de la familia, ni más ni menos que al “Rey del Country Blues” Blind Lemon Jefferson por las calles de Dallas y del Deep Ellum cargando con su estuche y guitarra a los salones y a tocar en las esquinas de los burdeles por una monedas. Un artista nato, Aaron actuó desde bien joven como bailarín, tocando el banjo y cantando en las calles, en shows medicinales y revistas. Su amigo de infancia fue un muchacho llamado Charlie Christian, el pionero por excelencia de la guitarra eléctrica en el Jazz (con permiso de George Barnes), acudiendo ambos al mismo profesor de guitarra: Ralph “Big Foot Chuck” Hamilton.

Su debut data de 1929 para Columbia con “Wichita Falls Blues b/w “Trinity River Blues” como Oak Cliff T-Bone, en un estilo muy cercano al Country Blues. El joven Walker se trasladó a Los Ángeles en los años 30 grabando en 1940 “T-Bone Blues” con Les Hite, este debut solamente como cantante y con la guitarra de steel hawaiana en los solos. Refinó su estilo guitarrístico convirtiéndose en esta década en la verdadera estrella del Blues anticipándose en sus extravagancias escénicas a Chuck Berry, Guitar Slim y por supuesto, en 25 años, a las dentelladas de Jimi Hendrix. No obstante, a pesar de su innegable ADN de entertainer, T-Bone Walker se convirtió en un guitarrista extraordinario e innovador. Piezas como I Got a Break Baby de 1942, con el maestro de las 88 Freddie Slack, Sail On Boogie (1945) y T-Bone Boogie (1945)  señalaban la dirección que estaba tomando el artista. A fines de 1947 publicó Call It Stormy Monday, grabación en la cual contó con el extraordinario pianista Lloyd Glenn y con Teddy Buckner a la trompeta en formación de quinteto, su mayor éxito y un clásico inmediato que lo situó en el mapa de la escena de Costa a Costa, desafortunadamente la existencia de otro tema editado en 1942 con el título Stormy Monday Blues de la Orquesta de Earl Hines, con Billy Eckstine a la voz y un brillante solo de trompeta de Maurice “Shorty” McConnell, le sustrajo la posibilidad de ingreso de miles de dólares en royalties. En la cima de su éxito adquirió una flamante blonde Gibson ES-5 de tres pastillas (guitarra que le fue sustraída en una gira por Francia en 1968 uno de los robos de instrumentos todavía no resueltos más legendarios) con la que lideraba las conocidas all-star tours “Battle of The Blues” junto a artistas como Ray Charles, Lowell Fulson, Wynonie Harris, Big Joe Turner, Pee Wee Crayton y Jimmy Witherspoon.

T-bone Getty

 

 

Desde mediados de los 40 grabó extraordinarias sesiones para Black & White e Imperial  T-Bone Jumps Again (1947), Don´t Leave Me Baby (1947)T-Bone Shuffle (1948), The Hustle Is On (1950), Strollin´With Bones (1950),  Tell Me What´s The Reason (1951), conforme avanzaba la década de los 50, el favor del público se empezó a dirigir hacia otros artistas como B.B. King, Jimmy Reed o Muddy Waters, y especialmente con el advenimiento del Rock and Roll (Pony Tail, 1954), al cual no pudo incorporarse a pesar de dar muestras de una versatilidad poco común en sus grabaciones para Atlantic entre el 55 y el 57, con un tour de force guitarrístico entre T-Bone, su sobrino R.S. Rankin y Barney Kessel! en el corte Two Bones And a Pick, grabado en 1959 para el álbum T-Bone Blues. Su estilo, en todo contexto, siguió conservando la elegancia impecable y el donaire que le situaba como el Padrino absoluto de la Guitarra de Blues eléctrica.Michael Ochs Archives:Getty Images

Los años 60, innegablemente supusieron un declive dramático tras abandonar en 1960 una gira europea para Count Basie en un show conjunto que incluía a George Shearing y Ruth Brown, agravado o quizá causado por el abuso de alcohol a lo que se sumaban problemas cardíacos en un momento de re-descubrimiento de los viejos artistas de Blues a través de un Blues Revival que prestaba especial predilección a músicos acústicos, más tradicionales y rurales frente a la sofisticación de artistas del calibre no sólo de T-Bone, sino otros como el  extraordinario Lonnie Johnson, el verdadero antecesor del Blues elegante y exquisito de T-Bone. Fue, gracias a la intervención de su amigo John Lee Hooker,  que Walker pudo participar en la primera gira europea del American Blues Festival de 1962, en la cual impuso sin rival su maestría como entertainer, tocando con la guitarra entre las piernas o detrás de la cabeza, a pesar de que el público europeo era reacios a este tipo de extravagancias.

American Folk Blues
American Folk Blues Festival de 1962, con Memphis Slim, T-Bone Walker, Shakey Jake, Willie Dixon, Helen Humes, Sonny Terry, John Lee Hooker, Brownie McGhee (baterista Armand “Jump” Jackson tapado por Sonny Terry) Fotografo: Heinz Wolf

 Sus actuaciones en Europa le supusieron un tremendo respaldo de público y crítica lo que le permitió resurgir en Estados Unidos adaptándose con  destreza al sonido funky de moda a fines de los 60 grabando dos álbumes extraordinarios para el sello Bluesway: Funky Town y Stormy Monday Blues, ambos editados en 1968.


T-Bone Walker, Dizzy Gillespie and James Moody, UK 1966
T-Bone Walker, Dizzy Gillespie and James Moody, UK 1966

Lamentablemente, su excesiva afición a las cartas y al juego y el consumo de alcohol seguía cobrando su factura e iba dinamitando su salud a pasos agigantados, quedando patente en la calidad artística de varios de sus álbumes posteriores. Su grandeza y personalidad era no obstante, tan reconocida y respetada, que artistas como Dizzy Gillespie, Zoot Sims, Al Cohn, David “Fathead Newman” o Gerry Mulligan participaron en el álbum Very Rare (1973) para Warner Bros (Fever, 1973). Dos años más tarde, T-Bone Walker falleció de neumonía tras un ataque cardíaco en marzo de 1975. Fue inducido en el Blues Hall of Fame desde 1980 y nombrado en el Rock and Roll Hall of Fame desde 1981.

Selección Discográfica:

The Complete Recordings of T-Bone Walker 1940-1954 (Mosaic, 1990).

Inventor of the Electric Guitar blues (Blue Boy, 1983).

T- Bone Blues (Atlantic, 1959).

Texto: Javier Tijuana, febrero 2018.

 

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